{"id":7035,"date":"2026-06-01T17:19:52","date_gmt":"2026-06-01T22:19:52","guid":{"rendered":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/?p=7035"},"modified":"2026-06-01T17:22:50","modified_gmt":"2026-06-01T22:22:50","slug":"no-318-videojuegos-y-la-urgente-necesidad-de-proteger-a-la-ninez-en-el-entorno-virtual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/2026\/06\/01\/no-318-videojuegos-y-la-urgente-necesidad-de-proteger-a-la-ninez-en-el-entorno-virtual\/","title":{"rendered":"N\u00ba 318 | VIDEOJUEGOS Y LA URGENTE NECESIDAD DE PROTEGER A LA NI\u00d1EZ EN EL ENTORNO VIRTUAL"},"content":{"rendered":"<p>En el Per\u00fa, los videojuegos han dejado de ser simples espacios de recreaci\u00f3n para convertirse en complejos entornos de socializaci\u00f3n donde la l\u00ednea entre el juego y el riesgo es cada vez m\u00e1s delgada. Con m\u00e1s de 10 millones de peruanos accediendo a juegos en l\u00ednea, este ecosistema se ha transformado en una de las principales fronteras para la captaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes (NNA).<\/p>\n<p>Los datos son reveladores y preocupantes. Plataformas de \u00abmundo abierto\u00bb como Roblox (utilizada por el 46% de NNA)<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, Minecraft (33%) y Free Fire (30%) funcionan como redes sociales h\u00edbridas donde el anonimato facilita interacciones asim\u00e9tricas de poder. En estos espacios, adultos depredadores utilizan los chats globales y privados para iniciar v\u00ednculos de \u00abamistad\u00bb con el fin de obtener material de abuso sexual, aprovechando la confianza generada a trav\u00e9s de din\u00e1micas de juego.<\/p>\n<p>Una de las t\u00e1cticas m\u00e1s insidiosas identificadas es el uso de microtransacciones. Los agresores utilizan la compra de \u00abskins\u00bb, mascotas virtuales u otros art\u00edculos digitales como una estrategia de grooming para ganar la voluntad de los menores. A esto se suma la ineficacia de las plataformas, donde los controles de edad son f\u00e1cilmente evadidos mediante la falsificaci\u00f3n de datos, considerando, adem\u00e1s, que el 66% de los ni\u00f1os inicia su vida digital a los 9 a\u00f1os. Tambi\u00e9n persisten vac\u00edos en los filtros de lenguaje, pues se permite el uso de t\u00e9rminos clave vinculados a la explotaci\u00f3n, como \u00abvestirse para impresionar\u00bb o \u00abjuego del calamar\u00bb, para atraer v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Frente a esta realidad, el marco normativo peruano enfrenta retos estructurales. Si bien se han dado avances como el Decreto Legislativo N.\u00b0 1591, que permite la actuaci\u00f3n de agentes encubiertos digitales, y se han actualizado las penas por pornograf\u00eda infantil mediante la Ley N\u00b0 32314, persiste una fragmentaci\u00f3n legal que separa los delitos inform\u00e1ticos de la trata de personas. En este contexto, resulta imperativo avanzar en la reglamentaci\u00f3n de la Ley N.\u00b0 31664, norma fundamental para garantizar el uso seguro y responsable de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y comunicaciones por parte de NNA. Sin una regulaci\u00f3n s\u00f3lida que obligue a las plataformas a asumir responsabilidades preventivas, los esfuerzos estatales seguir\u00e1n siendo insuficientes.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es cr\u00edtica: el 49% de los menores de edad reconoce conversar con desconocidos en internet y un 18% ha llegado a concretar encuentros presenciales, trasladando el riesgo virtual al plano f\u00edsico. Adem\u00e1s, la dificultad para obtener evidencia digital en los videojuegos, donde los registros de chat suelen desaparecer al finalizar la sesi\u00f3n, genera un manto de impunidad que solo puede combatirse con mayor inversi\u00f3n en software forense y capacidades t\u00e9cnicas policiales, hoy limitadas por brechas presupuestales.<\/p>\n<p>Es momento de que el Estado, las familias y las empresas tecnol\u00f3gicas reconozcan que el juego no es un espacio aislado de la realidad criminal. Iniciativas educativas como el videojuego <strong>\u00abNo caigas en su cuento\u00bb<\/strong> son pasos valiosos para fomentar la autoprotecci\u00f3n, pero no sustituyen la necesidad de una protecci\u00f3n estructural. La seguridad de nuestra ni\u00f1ez en el entorno digital no puede ser un \u00abgame over\u00bb anunciado; requiere la implementaci\u00f3n plena de la Ley 31664 y una vigilancia activa para que los videojuegos vuelvan a ser, exclusivamente, un lugar para jugar.<\/p>\n<p>En ese sentido, CHS Alternativo tiene en marcha un proyecto para prevenir la explotaci\u00f3n sexual de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes en l\u00ednea, con \u00e9nfasis en las comunidades de Loreto, el cual se realiza con el apoyo de Safe Online. Asimismo, ejecuta otro proyecto, con el apoyo de Brot F\u00fcr Die Welt, para que las empresas privadas relacionadas al turismo y tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y comunicaciones realicen acciones de prevenci\u00f3n de la explotaci\u00f3n sexual de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes y fortalezcan la seguridad de sus plataformas.<\/p>\n<p>La protecci\u00f3n de la ni\u00f1ez en entornos digitales no puede seguir dependiendo de respuestas fragmentadas. Requiere decisi\u00f3n pol\u00edtica, corresponsabilidad efectiva y una acci\u00f3n coordinada que cierre, de una vez, las brechas que hoy siguen dejando a los ni\u00f1os expuestos en los espacios donde deber\u00edan estar m\u00e1s seguros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Resultados de la encuesta Percepciones de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes sobre los riesgos de explotaci\u00f3n sexual en el entorno virtual 2026<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los videojuegos se han convertido en peligrosos escenarios de captaci\u00f3n y explotaci\u00f3n sexual. Frente a ello, urge fortalecer la protecci\u00f3n de la ni\u00f1ez y adolescencia en el entorno digital.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7037,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[16,69],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7035"}],"collection":[{"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7035"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7040,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7035\/revisions\/7040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}