{"id":7349,"date":"2026-09-30T17:42:28","date_gmt":"2026-09-30T22:42:28","guid":{"rendered":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/?p=7349"},"modified":"2026-09-30T17:45:43","modified_gmt":"2026-09-30T22:45:43","slug":"no-322-proteger-no-es-encerrar-el-desafio-de-la-atencion-a-las-sobrevivientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/2026\/09\/30\/no-322-proteger-no-es-encerrar-el-desafio-de-la-atencion-a-las-sobrevivientes\/","title":{"rendered":"N\u00ba 322 | PROTEGER NO ES ENCERRAR: EL DESAF\u00cdO DE LA ATENCI\u00d3N A LAS SOBREVIVIENTES"},"content":{"rendered":"<p>En el marco del D\u00eda Nacional contra la Trata de Personas, es necesario dirigir la mirada hacia uno de los eslabones menos atendidos de la respuesta estatal: los servicios de acogida residencial y los procesos de recuperaci\u00f3n y reintegraci\u00f3n de las ni\u00f1as y adolescentes sobrevivientes de este delito.<\/p>\n<p>Tras ser rescatadas de situaciones de explotaci\u00f3n, el Estado debe garantizar la restituci\u00f3n de sus derechos, su protecci\u00f3n y las condiciones necesarias para su recuperaci\u00f3n. Sin embargo, la evidencia recogida por CHS Alternativo muestra que, en algunos casos, las din\u00e1micas de atenci\u00f3n en los Centros de Acogida Residencial Especializados (CARE) pueden ser vividas por las propias sobrevivientes como nuevas experiencias de aislamiento, control o restricci\u00f3n. Incluso, para algunas adolescentes, el ingreso a un espacio destinado a protegerlas puede sentirse como el intercambio de una forma de encierro por otra.<\/p>\n<p>Esto obliga a preguntarnos: \u00bflos espacios destinados a proteger est\u00e1n generando realmente las condiciones para la recuperaci\u00f3n y la restituci\u00f3n de derechos?<\/p>\n<p>Las ni\u00f1as y adolescentes que ingresan al sistema de protecci\u00f3n no son \u201ccasos problem\u00e1ticos\u201d. Son sobrevivientes de graves vulneraciones de derechos y, en muchos casos, han atravesado experiencias de violencia, explotaci\u00f3n, abuso y separaci\u00f3n de sus v\u00ednculos familiares. Estas experiencias pueden generar ansiedad, temor, alteraciones del sue\u00f1o, retraimiento, conductas de riesgo o dificultades para establecer v\u00ednculos. Por ello, su comportamiento no puede analizarse al margen de la violencia que han vivido.<\/p>\n<p>Cuando el sistema de protecci\u00f3n responde a estas conductas principalmente desde el control o el castigo, existe el riesgo de profundizar la revictimizaci\u00f3n. Testimonios recogidos por CHS Alternativo, para la investigaci\u00f3n \u201cBuscando Justicia\u201d, dan cuenta de experiencias de incomunicaci\u00f3n con sus seres queridos, restricciones y medidas disciplinarias que generan sentimientos de desprotecci\u00f3n. \u201cTodos dicen ah\u00ed que eso es una c\u00e1rcel, peor que una c\u00e1rcel; no pod\u00edas ni llorar porque no te escuchaban\u201d, relat\u00f3 una de las adolescentes entrevistadas.<\/p>\n<p>Los CARE necesitan normas de convivencia, pero estas no pueden estar por encima de la dignidad y los derechos de las ni\u00f1as y adolescentes. El reto es avanzar hacia una atenci\u00f3n centrada en la v\u00edctima y sensible al trauma, que comprenda que determinadas conductas pueden ser respuestas a experiencias de violencia y no simplemente problemas de disciplina.<\/p>\n<p>Esto tambi\u00e9n implica revisar la manera en que se atienden las crisis emocionales. La medicaci\u00f3n puede formar parte de una atenci\u00f3n especializada cuando corresponde, pero no debe sustituir la escucha, el acompa\u00f1amiento psicol\u00f3gico y otras estrategias de contenci\u00f3n. Cuando se convierte en la principal respuesta frente al sufrimiento, existe el riesgo de reducir la experiencia de la sobreviviente a un problema de conducta.<\/p>\n<h3><strong>La protecci\u00f3n debe conducir a la restituci\u00f3n de derechos<\/strong><\/h3>\n<p>Transformar esta realidad requiere fortalecer los equipos que trabajan en los CARE. La falta de especializaci\u00f3n, la rotaci\u00f3n constante de personal y el agotamiento profesional pueden afectar la continuidad de los v\u00ednculos que las ni\u00f1as y adolescentes necesitan para recuperar la confianza. El cuidado debe partir de reconocerlas como sujetas de derechos y garantizarles escucha, respeto, participaci\u00f3n y condiciones para recuperar progresivamente su autonom\u00eda.<br \/>\nLos v\u00ednculos familiares tambi\u00e9n son importantes. Cuando existen condiciones de seguridad, la familia o los referentes afectivos protectores pueden constituir un soporte fundamental para la recuperaci\u00f3n y la reintegraci\u00f3n. La vulnerabilidad econ\u00f3mica, por s\u00ed sola, no deber\u00eda justificar la ruptura de estos v\u00ednculos. El Estado debe evaluar cada situaci\u00f3n y, cuando corresponda, trabajar con las familias para fortalecer sus capacidades de cuidado y prevenir nuevas situaciones de violencia.<\/p>\n<p>La reintegraci\u00f3n tampoco puede reducirse al retorno al hogar. Debe considerar la salud f\u00edsica y mental, la educaci\u00f3n, los v\u00ednculos familiares y comunitarios y las condiciones necesarias para construir un proyecto de vida aut\u00f3nomo. Sin embargo, esta dimensi\u00f3n contin\u00faa siendo una de las m\u00e1s d\u00e9biles de la respuesta estatal. Seg\u00fan el X Informe Alternativo sobre la situaci\u00f3n de la trata de personas en el Per\u00fa, en 2024 solo el 7,1 % de las ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes en situaci\u00f3n de desprotecci\u00f3n por trata cont\u00f3 con un Plan de Trabajo Individual con componentes de Reintegraci\u00f3n (PTI-R): 40 planes frente a 560 casos registrados. La cifra evidencia la distancia entre las obligaciones del Estado y su capacidad efectiva para acompa\u00f1ar estos procesos.<\/p>\n<p>Pero la brecha no es solo esa, tambi\u00e9n es presupuestal. El X Informe Alternativo se\u00f1ala que, de los 17 servicios previstos para la recuperaci\u00f3n integral y reintegraci\u00f3n de las v\u00edctimas, solo cuatro cuentan con presupuesto espec\u00edfico, por un monto conjunto de S\/ 1,88 millones. Esto revela que la existencia de servicios en la pol\u00edtica p\u00fablica no garantiza, por s\u00ed sola, que estos puedan implementarse y responder a las necesidades de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>La respuesta frente a la trata no termina con el rescate ni con el ingreso a un centro de acogida. El Estado debe garantizar recursos suficientes, equipos especializados y estables, atenci\u00f3n psicol\u00f3gica y de salud mental adecuada, trabajo con las familias cuando corresponda y mecanismos efectivos de seguimiento de los procesos de recuperaci\u00f3n y reintegraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde CHS Alternativo reafirmamos que proteger a una ni\u00f1a o adolescente sobreviviente de trata no significa \u00fanicamente ponerla a salvo de sus explotadores. Significa garantizar su dignidad, escucharla, acompa\u00f1arla y generar las condiciones para que pueda recuperar sus derechos y construir un proyecto de vida libre de violencia y explotaci\u00f3n.<br \/>\nEn ese proceso, los Centros de Acogida Residencial Especializados deben cumplir una funci\u00f3n de protecci\u00f3n y recuperaci\u00f3n, no convertirse en espacios donde las sobrevivientes vuelvan a experimentar aislamiento, control o nuevas vulneraciones. La trata les arrebata derechos; la respuesta del Estado debe restituirlos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La protecci\u00f3n de v\u00edctimas de trata debe garantizar recuperaci\u00f3n, restituci\u00f3n de derechos y condiciones para construir un proyecto de vida libre de violencia. \u00bfLos servicios de acogida del Estado est\u00e1n cumpliendo realmente ese prop\u00f3sito?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7350,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[16,49],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7349"}],"collection":[{"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7351,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7349\/revisions\/7351"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/chsalternativo.org\/reportealternativo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}