Yeny Rafael: De vender caminando a constituir su propio emprendimiento

Yeny Rafael: De vender caminando a constituir su propio emprendimiento


Yeny Rafael Mandujano, quien vive en San Juan de Lurigancho, encontró en el emprendimiento una oportunidad para fortalecer su autonomía económica y avanzar hacia una vida libre de violencia. A través del proyecto “Uniendo Esfuerzos para prevenir la violencia de género y la trata de personas en Cusco, Loreto y Lima”, recibió capacitación para fortalecer la gestión de su negocio y un capital semilla que le permitió adquirir un carrito para la venta de desayunos.

Antes, Yeny preparaba sus productos en casa y recorría las calles de su zona cargando un balde para venderlos. Sus ventas eran ocasionales, una o dos veces por semana.

Durante las capacitaciones aprendió a organizar mejor sus finanzas y a tomar decisiones para sostener y hacer crecer su negocio: cuánto gastar, cuánto ahorrar y cuánto reinvertir. “He puesto en práctica lo aprendido. Con este cochecito ya vendo ahora todos los días”, cuenta.

Con esta nueva herramienta, Yeny amplió sus ventas y decidió darle una identidad a su emprendimiento: “Los Gustitos de Yeny”, una marca que la identifica y que le ha permitido atraer a más clientela.

“Gracias a este proyecto Uniendo Esfuerzos, tengo la oportunidad de hacer mi negocio, mi papa rellena”, afirma.

Su historia muestra cómo el fortalecimiento de capacidades y el acceso a oportunidades económicas pueden contribuir a la autonomía de las mujeres y generar alternativas para romper ciclos de violencia.

Proyecto:

“Uniendo Esfuerzos para prevenir la violencia de género y la trata de personas en Cusco, Loreto y Lima”.

Con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).