CHS Alternativo advierte sobre ausencia de agenda de derechos de las mujeres en escenario electotal

CHS Alternativo advierte sobre ausencia de agenda de derechos de las mujeres en escenario electotal

En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, CHS Alternativo expresa su profunda preocupación por el contexto de violencia estructural, desigualdad persistente y retrocesos normativos que continúan afectando gravemente a las mujeres en el Perú, y manifiesta lo siguiente:

  • La violencia contra las mujeres constituye una grave y sistemática vulneración de derechos humanos y una seria amenaza para la democracia. En 2025, los Centros de Emergencia Mujer y Familia atendieron 169,528 casos de violencia, de los cuales el 84% de las víctimas son mujeres. Ese mismo año se registraron 133 feminicidios y 270 tentativas, cifras que evidencian que, perder la vida por razones de género sigue siendo una realidad intolerable que exige respuestas.
  • La trata de personas, una de las formas más crueles de explotación y violencia, dejó 2,692 víctimas en 2025, según datos de las Fiscalías Especializadas en Delitos de Trata de Personas (FISTRAP), afectando mayoritariamente a mujeres y adolescentes captadas en contextos de pobreza, violencia previa y falta de oportunidades.
  • A ello se suman los 37,700 partos en adolescentes y jóvenes menores de 19 años (2025), una cifra que refleja las persistentes brechas en el acceso a información, educación y servicios de salud sexual y reproductiva, que continúa negando el ejercicio pleno de sus derechos y las posibilidades de desarrollar su proyecto de vida.
  • En este contexto, un análisis de los 36 planes de gobierno de las candidaturas a la Presidencia, realizado por CHS Alternativo, revela una negligente fragmentación en el abordaje de los derechos de las mujeres en la propuesta electoral.
  • La situación más alarmante corresponde al 37% de agrupaciones políticas (13) que evidencian un rotundo silencio u omisión frente a esta problemática. En este grupo se encuentran partidos que proponen eliminar o reemplazar la Educación Sexual Integral (ESI) y el enfoque de género por una educación basada en valores tradicionales. Estas agrupaciones políticas ya aprobaron leyes en ese sentido en el actual Congreso de la República.
  • Asimismo, varias agrupaciones omiten por completo cualquier referencia a la violencia de género, las uniones tempranas o los derechos de las mujeres, priorizando únicamente metas vinculadas a infraestructura o crecimiento económico, lo que evidencia una grave falta de compromiso frente a una problemática estructural que afecta la vida y la seguridad de millones de mujeres en el país.
  • Un 19% de partidos (7 agrupaciones) reduce la agenda de género al endurecimiento de penas para agresores y el fomento del emprendimiento mediante créditos o seguros para mujeres rurales y amas de casa. Si bien incluyen algunas medidas paliativas como el subsidio para hijas e hijos de víctimas de feminicidio o más Centros de Emergencia Mujer y Familia, sus planes omiten cambios estructurales en la educación preventiva o en la redistribución de las tareas de cuidado.
  • En conclusión, solo el 44% de los planes analizados (16 agrupaciones) incorpora propuestas que se acercan a un enfoque más integral de derechos para enfrentar la violencia y promover la autonomía de las mujeres y algunos planes incluso establecen metas concretas para reducir los feminicidios en los próximos años.
  • Debemos tener en cuenta que , a pesar de algunos avances en representación política —como el incremento de la presencia de mujeres en el Congreso de 30% a 37%—, la participación femenina en otros niveles de gobierno sigue siendo limitada. En las últimas elecciones regionales y municipales, solo el 5.5% de las autoridades electas fueron mujeres.

En ese contexto:

CHS Alternativo hace un llamado a las organizaciones políticas, a las futuras autoridades y a la sociedad en su conjunto a colocar la igualdad de género, la prevención de la violencia y la vigencia y ejercicio de los derechos de las mujeres en el centro de la agenda pública. Elegir adecuadamente en esta perspectiva permitirá garantizar una vida libre de violencia, explotación y discriminación no solo como una obligación del Estado, sino como una condición indispensable para construir un país con igualdad entre hombres y mujeres, más justo, seguro y democrático.